Ayuno de Daniel

  • Ayunar es:

    Abstenerse total o parcialmente de comer o beber.
    Privarse de algún gusto o deleite.
    Desde la perspectiva de Dios, el ayuno es utilizado para lograr un propósito espiritual. Al negar los deseos de la carne, propicia la intimidad con Dios.  

    Mateo 6:16 “Cuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los hipócritas, que demudan sus rostros para mostrar que están ayunando…” NVI

    Al ayunar no hay que estar nerviosos por abstenerse de comer. Seguramente el hambre y los dolores a causa del hambre harán que sea difícil continuar el ayuno, ya que no siempre es fácil, sin duda habrá resistencia y oposición. Aunque el camino sea difícil hay que tener en cuenta que las recompensas son grandes.

  • Daniel fue un joven que fue llevado cautivo a los 16 años. Según las escrituras había servido en la corte del Rey de Jerusalén, así que era un joven preparado para alguna clase de servicio gubernamental en Babilonia.

    Nabucodonosor eligió a Daniel porque quería  "jóvenes apuestos sin ningún defecto físico, que tuvieran aptitudes para aprender de todo y que actuarán con sensatez". Por lo que el rey le asigno (a Daniel y sus tres amigos) raciones de la comida y del vino que se servía en la mesa real.

    Pero Daniel no eligió esos lujos, según la Biblia él dijo: "Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días y nos den legumbre a comer, y agua a beber". Las traducciones más recientes utilizan la palabra "verduras" para "legumbres". Probablemente comió verduras con muchas hojas; como lechuga, hojas de nabo, repollo, espinaca y hojas de berza.

    "Al cumplirse el plazo estos jóvenes se veían más sanos, mejor alimentados que cualquiera de los que participaban de la comida real". Daniel continuó con este ayuno durante veintiún días, como se registra en el capítulo 10 de Daniel: "No comí manjar delicado, ni entro en mi boca carne ni vino", lo cual se considera que no ingirió comida agradable a su paladar, como un bufé, un guiso de pescado, langostino fritos y demás.

    Durante el ayuno de Daniel dejas las cosas que disfrutas comer y solo comes lo necesario, por lo tanto es una expresión de abstinencia con propósitos de autodisciplina.

    Señor, me propongo seguirte en lo que coma y beba. Amén.

  • Daniel y sus tres amigos fueron puestos bajo un programa de entrenamiento babilónico para prepararlos como administradores de programas de gobierno extranjero. Seguramente se debía a que la comida era la que ofrecían a los ídolos o incluía carne no permitida por la ley judía, lo que violaría sus leyes alimentarias.

    Por lo que Daniel y sus amigos se propusieron en su corazón no contaminarse con la porción de los manjares del Rey. Para mantener su cuerpo saludable y separado para Dios.

    En ese tiempo quizá te sientas mareado o sin fuerzas, sin embargo no es relevante, ya que cuando ayunas con enfoque espiritual la mejoría de la salud siempre es un resultado secundario.

    Cuando comienzas con el ayuno de Daniel, te arrepientes del pecado y te acercas más a Dios mediante esta experiencia. De hecho, muchas personas que participan dan testimonio de que están más cerca de Dios cuando ayunan que en cualquier otro momento de su vida. ¿Por qué? Porque obedecen y están conectados a Dios cada minuto del día.

    Cuando ayunas, estas consciente de tu estómago todo el tiempo, lo que te hace estar consciente de la razón por la que te abstienes de comer la intimidad con Dios. Una última razón para elegir ayunar es que te lleva a adorar a Dios. Cuando ayunas, honras al Señor con tu cuerpo y tu alma.

    Señor, glorifícate en mi cuerpo durante el ayuno de Daniel. Amén.

  • El ayuno debe de ser para enfocarte y comprometerte en un proyecto o para obtener una respuesta a una oración. En este ayuno has hecho un compromiso de abstinencia para obtener la respuesta de Él.

    Esta practica es un compromiso de tiempo, en el cual necesitas estar firme con ese compromiso hasta el final.

    El ayuno de Daniel también es un compromiso de disciplina. Fortaleces tu carácter en cada área de tu vida cuando lo completas. Cuando tomas control de tu cuerpo –tu ser externo- comienzas a tomar control de tu carácter interno. Disciplinas tu cuerpo para glorificar al Señor.

    Es un compromiso espiritual. Mientras ayunas, oras por un objetivo espiritual. Recuerda que el ayunar no lograra mucho sin oración. Al disciplinar tu cuerpo disciplinas tu vida de oración.

    Es un compromiso de fe. En Marcos 11:22 Jesús exhortó a sus discípulos:

    "tengan fe en Dios, si alguno le dice a este monte (problema o dificultad): Quítate de ahí y tírate al mar, creyendo sin abrigar la menor duda de que lo que dice sucederá lo obtendrá".

    Cuando Daniel comenzó el ayuno, hizo una declaración de fe de comer solo verduras y beber agua. De la misma manera, tu ayuno es una declaración verbal de lo que quieres que Dios haga.

    Es un compromiso parcial. No dejas toda la comida, tampoco emprendes un ayuno de jugos. En cambio, omites ciertos alimentos que comerías normalmente o eliminas ciertas carnes durante un período de tiempo específico. Tal vez requiera omitir otras prácticas.

    Es un compromiso de salud. Te abstienes de comida de fiestas o comida chatarra. Generalmente, no comes entre comidas y solo ingieres comida saludable.

    Finalmente el ayuno de Daniel es un compromiso de estilo de vida. "Al cumplirse el plazo, estos jóvenes se veían mas sanos y mejor alimentados que cualquiera de los que participaban de la comida real". (Daniel 1:15) Y esta forma de vivir lleva a tener una mente más clara y un mejor pensamiento. “Luego de hablar el rey con Daniel y su tres amigos, no encontró a nadie que los igualara y en todos los temas que requerían de sabiduría y discernimiento los halló diez veces más inteligentes que todos los magos y hechiceros de su reino" (Daniel 1:19-20).

    Señor, voy a ayunar durante todo el periodo de tiempo de mi compromiso. Voy a disciplinar mi cuerpo físico y voy a disciplinar mi vida de oración.
    Señor, voy a ayunar y a orar por mi meta. Abandono el placer para buscar tu presencia y orar por aquello que quiero alcanzar. Fortalece mi cuerpo mientras ayune.
    Amén.

  • - El ayuno de Daniel incluye dejar de comer carnes, postres y entre comidas y únicamente comer la comida que comió Daniel. Si bien el ayuno no otorga tiempo extra para orar es un compromiso del corazón que al unirlo con la oración, mueve el corazón de Dios.

    - Sacrificar la televisión es un compromiso con Dios de colocar a Cristo en primer lugar. Esta es una elección en respuesta a Cristo, que prometió: "Busquen primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas le serán añadidas" (Mateo 6:33).

    - Dejar el futbol, bolos, el golf, las caminatas o cualquier otra actividad durante un tiempo determinado para orar durante ese tiempo es elegir colocar el ejercicio espiritual por encima del ejercicio físico: "….pues aunque el ejercicio físico trae algún provecho, la piedad es útil para todo" (1 Timoteo 4:8)

    - Puedes dejar de leer revistas o artículos de internet para tomar un tiempo de oración.

    - Limitar el teléfono celular y los mensajes de texto. Si bien es necesario el uso de los elementos de comunicación, es un serio factor que consume mucho tiempo, filtrar la música secular para buscar tiempos de adoración.

    Este "compromiso de fe" requiere que una persona firme una tarjeta como un compromiso con Dios, no con la iglesia ni con el pastor.

  • Elimina una comida por día y ora durante ese tiempo.
    Elimina dos comidas por día y ora durante ese tiempo.
    Elimina todos los postres.
    Elimina todas las comidas innecesarias que solo comes por placer.
    Solo come lo que necesitas y solamente durante las comidas.
    Elimina todas las bebidas, excepto el agua.

    Interpretaciones contemporáneas del ayuno de Daniel

    No comunicarse con mensajes en Facebook ni Twitter que apartan tus pensamientos de Dios.
    No escuchar música secular, solo música de alabanza y adoración.
    No mires televisión, dedica ese tiempo a orar.

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