Un cambio en nuestras vidas

Mi nombre es Patricia Mazariegos. Tengo aproximadamente diez años de haber llegado a la presencia de Dios. Llegué a los pies de Dios en una situación muy dura a pesar de la edad que tenía.

Corazones restaurados

Mi niñez fue muy sola. Mis padres hicieron su vida, cada uno por su lado. A los doce años recibí al Señor Jesucristo en mi vida sin tener mucho conocimiento de Él. A los veintitrés comencé a involucrarme directamente en la iglesia.

Mi papá había estado ausente durante mi niñez

Esto sucedió en un momento en el que estaba espiritualmente muy mal. Estaba peleando con Dios, con mi papá, mi mamá y con mi familia en general.

En Dios encontré identidad

Tenía problemas con personas que se propasaban conmigo físicamente y esto me hacía sentirme sin valor y débil. El problema era con conocidos (inclusive amigos o mi pareja) y desconocidos.

Nunca había tenido un accidente

Para todo hay una primera vez, hace apróximadamente 2 años tuve el primer y único accidente en el que he estado involucrada.

Él era quién podía ayudarme a vivir

Mi nombre es Gustavo, soy una persona que ha experimentado una gran transformación en mi vida, gracias a haber tenido la disposición de dejar que los mensajes de Dios llegarán a mi corazón.

Al abrir los ojos sé que puedo contar con Él

Antes de conocer al Señor tenía un vacío, estrés, quería controlar mi vida y hacer las cosas a mi manera. Esto me llevó a enfermedades, depresiones y a muchos sentimientos encontrados.

La alegría de Servir

Doy gracias a Dios por la alegría y el gozo que hay en mi corazón día tras día...

Protección

Mi vida era vacía y no tenia sentido, buscaba amor de las personas pero no me satisfacía. Sabia que necesitaba el amor de Dios pero mi corazón no lo aceptaba.

Dios aún habla - Pablo Aragón

Hace unos años atrás vimos la necesidad de no seguir asociándonos con otras empresas porque no compartian nuestros mismos principios. En busqueda de la excelencia profesional le clamamos a Dios...

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